Página 1/2 Los Kuna se mantienen principalmente de la venta de millones de cocos que dan las palmeras con las que fueron dotadas estas islas, asimismo, de la venta de sus famosas "Molas" hechas a mano, reconocidas aún en el plano internacional. Están elaboradas a base de paños de piqué de varias capas con bordados intrincados en puntadas de reverso. Además, son muy cotizados los tapetes para colgar en muros, las fundas de cojines, los bolsos de mano y hasta los originales y vistosos blusones con este tipo de bordado. Colorido brillante y diseños equilibrados caracterizan a las molas. El atuendo tradicional de la mujer kuna consta de blusas y camisas con arandela de mola, falda o "pollera" de algodón, pañoleta de cabeza, brazaletes y pulseras de tobillo, anillos en la nariz y aretes de oro. Los mercados de artesanía panameña son estupendos foros de exhibición de las variadas expresiones artesanales elaboradas a mano por estas etnias y para comprarlas a precios accesibles. Como ejemplo están la Feria de Artesanía de Balboa detrás del YM CA, o la feria de artesanos de los domingos en el Valle de Antón. Color y fantasía Los participantes de las comparsas (tunas) ponen su máximo esfuerzo por competir en lo más elaborado de sus exhibiciones, en las que conjugan de maravilla, la música, los bailables y los disfraces. Emplean para la confección de sus trajes de fantasía, listones, plumas, lentejuelas y joyas de bisutería y desde luego, hay una Reina del Carnaval perteneciente a la comparsa ganadora. Folclor, canciones y espectáculos en vivo complementan la celebración y es un evento que reúne a familias completas que también celebran con desfiles infantiles y el famosísimo de la "Pollera Panameña", el traje más típico y bello de América, según algunos. Las calles de Panamá, de Las Tablas y algunas otras ciudades de provincia se llenan de colorido y sensaciones durante el Carnaval, realizado simultáneamente y que se extiende de día y de noche. Es interesante también visitar a las culturas indígenas de la selva (rainforest) de Darién, como los Wounaan, sabios expertos en plantas y medicina herbolaria. Su trabajo artesanal incluye joyería única a base de medallones con motivos de fauna y flora de la selva, tallados sobre madera y hueso. Asimismo, habitan otras tantas comunidades indígenas en la zona de Bocas del Toro y la provincia de Chiriquí. Ambiente de fiesta continuo Ejemplos vivos, son el Festival de Jazz de la Ciudad de Panamá que se celebra en enero y la Feria de San Sebastián de Ocur en Herrera. Le siguen la Feria de la Candelaria en Bugaba, Chiriquí y el famoso Carnaval de Las Tablas y de la capital; el Festival de Diablos y Congos y la regata de Cayucos de costa a costa por el Canal. Igualmente esperadas cada año, son: la Expo Vino y el Festival Nacional Mil Polleras de Panamá City; la Feria del Mar en Bocas del Toro; la Feria de la Orquídea en Boquete, Chiriquí; el Festival del Cristo Negro; los desfiles y festividades del Día de la Independencia en la capital panameña y la Feria Montañesa de Volcán en Chiriquí. ** Página 1/2
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