Legado étnico vivo y multicultural Página 1/2 El carácter expresivo, vivaz y bullanguero del pueblo panameño, se refleja gracias a una herencia ancestral forjada bajo la unión y fusión de diversos orígenes étnicos. Curiosamente, hoy día podríamos decir que Panamá nació "globalizado" desde un principio, debido a que históricamente ha sido un punto donde se cruzan los caminos de numerosos inmigrantes que ahí han encontrado hogar permanente. La gente panameña tradicionalmente es amigable y aficionada a la sana diversión; un estilo propiamente inclinado hacia la búsqueda de la belleza estética y la elegancia, como resultado de la convivencia armónica entre variadas comunidades que se han desarrollado allí por años. Quizá, esta sensibilidad por lo estético no se ve mejor expuesta, que en la delicadeza de las artesanías que elaboran los siete grupos de etnias aborígenes que habitan en suelo panameño. Como en casi toda América Latina, el grueso de su población es mestizo, proveniente del encuentro entre los pueblos europeos e indígenas, así como relevante es también la influencia de otras etnias como las de origen africano, chino, hindú y judío; comunidades que destacan con una fuerte presencia en Panamá. Es evidente el respeto mutuo que impera entre todos estos grupos que conforman el pueblo panameño. Aunque la nación panameña es pequeña en extensión territorial, es enorme en su pasado histórico, bellezas naturales, artes y en su desarrollo cultural frente a la vida moderna. Por si fuera poco, Panamá es uno de los países más seguros de todo el mundo, tierra fértil para la actividad financiera y comercial, pero definitivamente su mayor tesoro es su gente... Culturas vivas En Panamá, es muy visible la presencia de siete culturas indígenas, como la de los Embera, cuya aldea ubicada a corta distancia de la capital y prácticamente a la mano, permite visitarlos a través del recorrido por un hermoso río en un bote de motor y rodeados de tupida selva. Los Embera son amigables y van ataviados con sus tradicionales ropajes, mientras que reciben a los visitantes y explican acerca de su cultura, su manera de vivir, historia, creencias y sus viviendas en chozas sobre palafitos. Las mujeres se dedican a tejer canastas de palma, bailan danzas tradicionales y elaboran tallados en madera y otras artesanías de singular belleza y colorido. Las Islas de San Blas en la costa caribeña de Panamá, ofrecen el atractivo no solo de sus paradisiacas playas tropicales, sino la experiencia de convivir con los indios Kuna y aprender sobre su legendario pasado histórico y cultural. Página 1/2
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