Por Joaquín G. Loza / Fotos: Miguel Torres Líder en el sector de vinos y brandies de óptima calidad, la firma española Torres se caracteriza por fomentar desde su fundación -en el siglo XVII- la cultura del vino y su implicación en el cuidado del entorno natural. Desde entonces, pero con mayor auge a partir de 1870, la empresa ha adquirido viñedos en Cataluña que en la actualidad suman más de 1,500 hectáreas con propiedades excepcionales dada su variedad y extensión. Esto hizo que expandiera sus centros de producción a otras latitudes, como la Ribera del Duero, también en la península, y del otro lado del Atlántico hasta Chile y, posteriormente, California. Hoy en día, Torres produce vinos tintos, blancos, rosados, espumosos y de postre, además de brandies y licores que gozan de amplio reconocimiento en 130 países. De Espa ña a Chile En 1979, hace exactamente 30 años, la empresa decidió adquirir una pequeña bodega en el Valle de Curicó -provinica ubicada en el centro de Chile - y con ello se convirtió en la primera firma extranjera en apostar por esas vides enmarcadas en un paisaje mágico al pie de los Andes. Ahora, después de tres décadas de trabajo constante, son más de 400 las hectáreas Miguel Torres en el cono sur. El indiscutible y creciente prestigio asociado a esta marca comprueba la excelencia climática que existe en esa parte del mundo para la vitivinicultura. Las grandes diferencias térmicas entre noche y día, combinadas con tierras fértiles libres de filoxera, son sólo dos de los elementos clave para la elaboración de vinos que, en su esencia misma, dan testimonio de n extraordinario origen andino. Dos etiquetas Sus taninos consistentes, cuerpo y pigmentación obscura son inconfundibles en cualquiera de sus cosechas, entre las que destaca, por supuesto, la Reserva. El vino 100% orgánico Sin duda la más grande cualidad de este tinto reside en que se utilizan para su elaboración exclusivamente uvas orgánicamente cultivadas en el Valle Central de Chile. La sedosidad de los taninos de este Reserva, así como su elegante final de boca, lo convierten en una excelente compañía para carnes asadas y platillos de media intensidad. Compromiso ecológico La experiencia de los años y una profunda conciencia por mantener el crecimiento armónico, ha permitido a la Fundación Miguel Torres ocuparse de la conservación, investigación y mejora del entorno con dos objetivos perfectamente definidos: contribuir al bienestar y el progreso de la sociedad, y preservar el entorno. Esta premisa ineludible dio vida al eslogan que es hoy estandarte de la empresa: "No hay un buen vino que no respete a la Madre Naturaleza". Trascendiendo las fronteras del tiempo hasta nuestros días, la Casa Torres ofrece en España y Chile una completa gama de opciones para quien disfruta de los vinos más deliciosos. ¡Salud! g&s_14 |
|